El histórico apoyo de China al reclamo argentino por Malvinas
El respaldo de la República Popular China al reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas no responde únicamente a la coyuntura política, sino que forma parte de una posición de largo plazo basada en los principios que orientan su política exterior desde la fundación del país en 1949. Así lo sostiene el doctor en Relaciones Internacionales Sergio Skobalski, quien explica que conceptos como la integridad territorial, la no injerencia en los asuntos internos y el apoyo a los procesos de descolonización constituyen los pilares sobre los que Beijing fundamenta su postura respecto de la disputa con el Reino Unido.
Según el análisis publicado en Reporte Asia, China interpreta la cuestión Malvinas como una disputa de soberanía que debe resolverse mediante negociaciones, en línea con los principios del derecho internacional y las resoluciones de las Naciones Unidas. Esta visión también guarda relación con su propia política respecto de Taiwán, ya que Beijing rechaza la utilización del principio de autodeterminación cuando existen reclamaciones de soberanía sustentadas en argumentos históricos y territoriales. Esa coincidencia doctrinal ha favorecido una convergencia con la posición argentina en distintos foros internacionales.
El vínculo entre ambos países comenzó a consolidarse desde el establecimiento de relaciones diplomáticas en 1972. Durante la Guerra de Malvinas de 1982, China optó por abstenerse en la votación de la Resolución 502 del Consejo de Seguridad de la ONU, evitando respaldar la iniciativa impulsada tras el inicio del conflicto. Meses más tarde, apoyó una propuesta en la Asamblea General orientada a reanudar las negociaciones sobre la soberanía. Desde entonces, Beijing ha mantenido un respaldo constante a la posición argentina en el Comité Especial de Descolonización y en el marco del G77 + China.
Para Skobalski, ese apoyo adquirió una dimensión aún más sólida con la profundización de la relación bilateral. La creación de la Asociación Estratégica Integral en 2014 y la declaración conjunta firmada en Beijing en 2022 reforzaron este entendimiento: China reiteró su respaldo al reclamo argentino sobre las Islas Malvinas, mientras que Argentina reafirmó su adhesión al principio de una sola China. De esta manera, la cuestión Malvinas se consolidó como uno de los puntos de mayor coincidencia política entre ambos países, sustentado tanto en principios diplomáticos como en una asociación estratégica de largo plazo.