Expertos argentinos destacan las oportunidades que ofrece la Franja y la Ruta para profundizar la relación con China
La Iniciativa de la Franja y la Ruta puede convertirse en una herramienta para profundizar la cooperación entre Argentina y China, siempre que el país defina sus prioridades y seleccione proyectos que contribuyan a su estrategia de desarrollo. Esa fue una de las principales conclusiones del seminario “Franja y Ruta: Cooperación, conocimiento y oportunidades para Argentina”, realizado en la Universidad Católica Argentina (UCA) con la participación de académicos, especialistas y representantes diplomáticos.
Durante el encuentro, el sinólogo Jorge Malena explicó que la Franja y la Ruta funciona como una plataforma flexible que comprende desde acuerdos bilaterales y mecanismos financieros hasta proyectos de infraestructura y participación de empresas. Según detalló, sus principales dimensiones incluyen la coordinación de políticas, infraestructura, facilitación del comercio, cooperación financiera y vínculos educativos, culturales y sociales. Para Argentina, consideró que las mayores oportunidades aparecen en logística, energía y minerales, fortalecimiento de la capacidad productiva y diversificación externa. “La Franja y la Ruta no sustituye una estrategia nacional, puede ser una herramienta valiosa si Argentina define prioridades, preserva sus intereses y administra la cooperación con una perspectiva pragmática y de largo plazo”, afirmó.
El director ejecutivo del Observatorio Sino-Argentino, Patricio Giusto, puso el foco en la “complementariedad económica inigualable e irremplazable que existe entre Argentina y China”. El especialista señaló que esa relación se manifiesta especialmente en materias primas, agro, energía y minería, aunque destacó que la cooperación también alcanza áreas culturales, académicas, educativas y deportivas. Además, remarcó el avance de las inversiones chinas en el litio argentino y señaló que compañías del país asiático se encuentran entre las que más progresaron dentro de los proyectos contemplados por el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).
Giusto también destacó la creciente importancia de China para las economías provinciales. Según sostuvo, actualmente no existe ninguna provincia argentina, incluida la Ciudad de Buenos Aires, que no tenga interés en ampliar sus negocios con el gigante asiático. Para varias jurisdicciones, China ya representa el principal destino de sus exportaciones, mientras que en determinadas regiones también adquirió un papel relevante como origen de grandes inversiones. Esta vinculación convierte a la relación bilateral en un fenómeno que trasciende el comercio nacional y alcanza directamente a las economías regionales.
Por su parte, el consejero económico y comercial de la Embajada de China en Argentina, An Guanghui, sostuvo que Beijing apuesta por el beneficio mutuo y definió a la Franja y la Ruta como una plataforma de cooperación abierta en inversión, infraestructura, educación, tecnología y cultura. El diplomático recordó además que China es el segundo socio comercial de Argentina y el principal destino de sus exportaciones agrícolas. Como ejemplo de los canales disponibles para ampliar los intercambios, mencionó la Exposición Internacional de Importaciones de China (CIIE), donde Argentina participó con un pabellón nacional en casi todas sus ediciones desde 2018, y la Feria de Cantón, que registra una presencia creciente de importadores argentinos. En ese escenario, los especialistas coincidieron en que la Franja y la Ruta puede ofrecer nuevos puentes para la relación bilateral, aunque su aprovechamiento dependerá de cómo Argentina integre esas oportunidades dentro de una estrategia propia de desarrollo.
Con información de Xinhua.