El Festival de Medio Otoño reunió a cientos de personas en el Barrio Chino de Buenos Aires
El Barrio Chino de Buenos Aires celebró este domingo una nueva edición del Festival de Medio Otoño, una de las festividades tradicionales más importantes de la cultura china. Pese a las lluvias, cientos de personas recorrieron las calles Arribeños, Montañeses, Mendoza y Juramento para participar de una jornada que combinó música, gastronomía, artes marciales y distintas expresiones culturales.
La ceremonia inaugural estuvo encabezada por Ren Qiang, consejero de la Embajada de China en Argentina, y Florencia Scavino, presidenta de la Comuna 13. Los festejos comenzaron con el tradicional “clavado de pupilas”, un ritual que busca simbólicamente despertar a los leones antes de la Danza del León. La escuela Choy Lee Fut Kung Fu, del barrio porteño de Monserrat, acompañó la actividad con tambores y la ejecución de la danza, mientras alumnas de escuelas del distrito presentaron bailes tradicionales.
A lo largo de la jornada, la maestra de ceremonias Lyla Peng explicó al público los orígenes y el significado de la festividad. Históricamente relacionado con las cosechas, el Festival de Medio Otoño adquirió con el paso del tiempo un fuerte sentido asociado a la reunión familiar. La gastronomía también tuvo un lugar destacado: distintos establecimientos ofrecieron degustaciones gratuitas del tradicional pastel de luna, uno de los alimentos más característicos de esta fecha.
La celebración, además, reflejó cómo algunas tradiciones de la comunidad china fueron incorporándose progresivamente al calendario cultural porteño. “Hay más cercanía. El barrio está muy desarrollado y la gente tiene mucho interés también por conocer otras culturas”, afirmó Scavino a Xinhua. La funcionaria definió al encuentro como una oportunidad de “unificación de culturas y de hermandad entre pueblos”.
Con una convocatoria que ya trasciende a la propia comunidad china, el Festival de Medio Otoño mostró una dimensión cotidiana del vínculo entre Argentina y China. Las danzas, los sabores y las ceremonias que llegaron al país de la mano de la migración china hoy también atraen a un público argentino interesado en conocerlas, convirtiendo al Barrio Chino porteño en uno de los principales espacios de intercambio cultural entre ambas comunidades.
Con información de Xinhua.