Un especialista explicó por qué las salvaguardas de China favorecen a la carne argentina
El cierre del año dejó una señal clave para el complejo cárnico argentino. China oficializó la aplicación de salvaguardas a la importación de carne vacuna, con un esquema de cuotas por país que, lejos de perjudicar al Río de la Plata, terminó beneficiando claramente a Argentina y Uruguay. Así lo analizó el consultor ganadero Víctor Tonelli en diálogo con Valor Agro Argentina.
Según explicó Tonelli, China importó durante el último año cerca de 2,85 millones de toneladas peso producto y anunció cuotas totales aproximadamente un 15% inferiores a ese volumen. Sin embargo, la clave estuvo en el reparto: a la Argentina se le asignó un cupo de 511 mil toneladas, por encima de las exportaciones efectivas previstas para 2025, que rondarían las 480 mil toneladas.
“Argentina probablemente exporte el año próximo unas 100 mil toneladas menos de lo que le asignaron, porque habrá menos faena, pero aun así el saldo es ampliamente positivo”, remarcó el especialista.
El criterio de asignación, basado en la participación histórica de los proveedores entre 2021 y 2024, dejó un podio favorable para Argentina y Uruguay. En la otra cara de la moneda quedaron Brasil y Australia.
“Brasil fue la gran estrella en 2025, pero China tomó estadísticas de otros años y le pegó fuerte”, explicó Tonelli. En el caso de Australia, volvió a ser penalizada, un escenario que el consultor vinculó a factores geopolíticos. “China suele aplicar sanciones indirectas, como el deslistado de plantas frigoríficas, cuando busca disciplinar a un proveedor”, recordó.
A este contexto se suma un fortalecimiento clave del vínculo con Estados Unidos. Argentina contará con un cupo de 100 mil toneladas de carne vacuna con arancel cero, mientras que el volumen excedente tributará un 26,4%.
“Estamos hablando de una mejora fenomenal en el valor percibido por el exportador”, destacó Tonelli. En cortes que se comercializan entre 9.000 y 10.000 dólares la tonelada, el beneficio ronda los 2.500 dólares por tonelada. “En 100 mil toneladas, es un volumen de dinero enorme que se va a derramar en toda la cadena”, subrayó.
Consultado sobre la necesidad de diversificar mercados, Tonelli fue contundente: “Los que queremos no ser tan chinodependientes somos los productores. A los frigoríficos les resultó cómodo China durante muchos años”.
De todos modos, consideró que el nuevo escenario abre oportunidades concretas. Estados Unidos, los avances con Singapur y Canadá, y la posibilidad de negociar con Japón aparecen como destinos estratégicos. “La clave va a ser la implementación de la trazabilidad. Si se hace bien, no me sorprendería que en 2027 estemos muy cerca de Japón”, anticipó.
Salvaguardas por tres años, con margen de maniobra
Las salvaguardas chinas tendrán una vigencia de tres años. El volumen que supere la cuota asignada pagará un arancel del 55%, frente al 12% actual, lo que en la práctica “te saca de la cancha”, según definió Tonelli.
No obstante, advirtió que China suele dejar margen para flexibilizar las condiciones. “En la redacción ya dejan abierta la puerta a ajustes si falta carne. Es mucho fulbito para la tribuna interna, para calmar a sus productores”, explicó.
Con información de Mercosur.