De China a Kansas: el viaje de un fanático que cruzó el mundo para ver a Messi en el Mundial
La noche del 16 de junio de 2026 quedó grabada en la memoria de miles de hinchas que colmaron el estadio de Kansas City para acompañar a la selección argentina en su debut mundialista. Pero entre las historias que dejó la jornada sobresalió una que refleja la dimensión global de Lionel Messi: la de un joven chino que viajó desde su país exclusivamente para verlo jugar.
Xi Jinmings Tang recorrió miles de kilómetros hasta Estados Unidos impulsado por una pasión que atraviesa fronteras, idiomas y culturas. Su presencia en las tribunas fue una muestra más del fenómeno internacional que genera el capitán argentino, cuya influencia continúa creciendo incluso a miles de kilómetros de Rosario.
La expectativa por ver a Messi fue evidente desde horas antes del partido. Las inmediaciones del estadio se poblaron de camisetas albicelestes y, especialmente, de la tradicional número 10. Entre los asistentes también llamó la atención la gran cantidad de estadounidenses que lucían la camiseta del rosarino, así como niños y adolescentes que expresaban una admiración incondicional por el futbolista.
Muchos de ellos eran hijos de argentinos radicados desde hace años en Estados Unidos, quienes heredaron la pasión familiar por la selección nacional y encontraron en Messi un ídolo capaz de unir generaciones.
La jornada tuvo un componente histórico adicional. El encuentro marcó el partido número 200 de Messi con la camiseta argentina, una cifra extraordinaria para un futbolista que lleva más de dos décadas siendo protagonista de la historia del seleccionado.
Además, la presentación coincidió con otro aniversario simbólico: se cumplieron 20 años desde que el rosarino disputó su primer Mundial, en Alemania 2006. Dos décadas después, el capitán volvió a liderar la ilusión albiceleste en lo que representa su sexta Copa del Mundo.
Con una temperatura cercana a los 30 grados y el sol todavía iluminando el estadio al inicio del encuentro, todas las miradas se concentraron en el número 10. La emoción fue imposible de ocultar para quienes comprendían que estaban siendo testigos de otro momento trascendental en la carrera de uno de los deportistas más admirados del planeta.
Con información de La Voz del Interior.