Los naranjos amargos de Azul despiertan interés comercial en China
Los históricos naranjos amargos de la ciudad de Azul, en la provincia de Buenos Aires, comenzaron a despertar interés comercial en China luego de que una empresa especializada en flavonoides y suplementos medicinales solicitara muestras de los frutos para su análisis.
Según explicó el ingeniero agrónomo Hernán Godoy, profesor adjunto de Fruticultura de la Facultad de Agronomía de Azul e integrante del grupo CAIVA, la empresa china busca obtener flavonoides y hesperidina a partir de naranjas amargas. Estos compuestos tienen aplicaciones en suplementos dietarios y productos medicinales, especialmente vinculados al sistema circulatorio. “Es interesante cómo una nota puede tener un rebote en el otro lado del mundo incluso años después de haberse publicado”, señaló Godoy en declaraciones reproducidas por el diario El Tiempo.
Las muestras ya fueron recolectadas, secadas y enviadas a China para evaluar su contenido de flavonoides. El trabajo se realizó con participación de la Facultad de Agronomía y de la Municipalidad de Azul. La empresa asiática comparará frutos provenientes de tres regiones argentinas antes de decidir posibles acuerdos comerciales. De acuerdo con Godoy, la firma necesita alrededor de ocho toneladas de materia prima para abastecer su producción.
Los naranjos amargos forman parte del patrimonio urbanístico de Azul y representan una de las imágenes más características de la ciudad. Hace dos años se registraron cerca de 500 ejemplares distribuidos principalmente en avenidas y calles céntricas. Aunque actualmente algunos frutos son utilizados en elaboraciones artesanales, como mermeladas, gran parte de la producción termina desperdiciándose y genera inconvenientes en la vía pública durante la temporada de caída.
La posibilidad de exportar las naranjas abriría una nueva alternativa económica y ambiental para la ciudad. Godoy destacó que el aprovechamiento integral de los frutos permitiría reducir residuos y al mismo tiempo revalorizar un recurso local con potencial internacional. También recordó que en administraciones anteriores existieron proyectos vinculados a la “mermelada de Azul”, un producto que llegó a convertirse en símbolo gastronómico de la ciudad durante los festivales cervantinos.
Con información de El Tiempo y TN.