Una argentina en China contó cómo vivió el pase a la final
La clasificación de la Selección Argentina a la final del Mundial 2026 se festejó en cada rincón del planeta, incluso donde el reloj marcaba una hora poco amigable para el fútbol. En Wuhan, China, el partido comenzó a las 3 de la madrugada y terminó con una argentina emocionada hasta las lágrimas. Bárbara Díaz Robles, integrante del equipo de Viva la Pepa, compartió con Tiempo FM cómo vivió una noche inolvidable, marcada por el desvelo, la emoción y el orgullo de representar al país en el exterior.
"Me lloré como 20 minutos de corrido, tengo los ojos hechos pedazos", confesó. Contó que decidió ver el encuentro sola en su habitación para evitar la tensión de compartir el momento con estudiantes de otras nacionalidades. Sin embargo, apenas sonó el himno inglés, la emoción la desbordó. "Ya arranqué llorando cuando pasaron el himno de ellos primero y no lo podían ni cantar, porque lo único que se escuchaba era el 'el que no salta es un inglés'", recordó.
En el complejo donde reside por un intercambio académico, la representación argentina es reducida: solo ella y Roco, un santafesino hincha de River. Del otro lado del pasillo viven un estudiante brasileño y Toby, un joven inglés fanático del Chelsea, con quien el duelo tuvo un condimento especial. Tras la destacada actuación de Enzo Fernández, figura del club londinense, Barbie bromeó: "Me imagino que Toby lo debe estar puteando en inglés, en chino y en todos los idiomas posibles". También destacó el apoyo de un grupo de estudiantes peruanos, que celebró el triunfo junto a los argentinos.
Aunque el fútbol no ocupa el mismo lugar que en Argentina, Barbie aseguró que la figura de Lionel Messi y la camiseta albiceleste generan admiración en China. Relató que se cruzó con un ciudadano chino usando la camiseta de Rodrigo De Paul, incluso con mangas largas pese a los casi 45 grados de temperatura. En otra ocasión, un vecino la reconoció y comenzó a gritarle: "¡Messi, Messi, Argentina! ¡Go Messi, go Argentina!". Para ella, además, la victoria frente a Inglaterra tuvo un significado que trascendió lo deportivo. "Nuestra generación nunca le había ganado a Inglaterra de este modo en un Mundial. Somos simples espectadores de un acto de justicia. La causa de nuestras Islas Malvinas es algo que necesitábamos plasmar en un partido de fútbol", expresó.
Ahora, la cuenta regresiva ya está en marcha. La final volverá a jugarse de madrugada para quienes siguen el Mundial desde China, en un país donde aplicaciones como WhatsApp e Instagram requieren configuraciones especiales para funcionar. Pero para Bárbara eso no representa un obstáculo. "No me importa nada el sacrificio, uno por la patria lo hace", afirmó, convencida de que el esfuerzo valdrá la pena si la Scaloneta consigue levantar una nueva Copa del Mundo.
Con información de Tiempo FM