Buenos Aires celebró la “Semana de Confucio” con charlas, talleres y actividades
Con el eco de una tradición que trasciende fronteras, la ciudad de Buenos Aires rindió homenaje al filósofo chino Confucio con una nueva edición de la “Semana de Confucio”, un encuentro académico y cultural organizado por el Instituto Confucio de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el Centro Universitario de Idiomas (CUI).
Durante varios días, estudiantes, docentes y público general participaron de charlas, cursos y talleres que exploraron el pensamiento del maestro, su legado educativo y la riqueza de la cultura china. Desde la lectura de clásicos como Analectas hasta prácticas de Taijiquan, cada propuesta buscó tender puentes entre la filosofía milenaria y la experiencia contemporánea.
El ciclo comenzó con un curso introductorio sobre el pensamiento de Confucio a cargo de la profesora Clara Sánchez, quien destacó el carácter naturalista de la filosofía china. Luego, la especialista Maya Alvisa brindó la conferencia Sabiduría y educación en el pensamiento de Confucio, donde analizó la vigencia de las nociones de armonía, virtud y aprendizaje. Por su parte, el investigador Maximiliano Benatti ofreció el seminario Confucio: el hombre detrás de las Analectas, centrado en la figura histórica del maestro y su impacto en la formación cultural de China.
El cierre de la semana tuvo lugar en el CUI con un festival que combinó juegos en mandarín, talleres de escritura de caracteres, demostraciones de Taijiquan y una cafetería temática. La escritura fue una de las grandes protagonistas, al conectar a los asistentes con la historia de los caracteres chinos y su evolución.
“Todos los años organizamos talleres para que la gente no solo use el idioma, sino que también conozca la cultura”, explicó María José Rovira, coordinadora de Idioma Chino del CUI, quien subrayó que la figura de Confucio “es convocante a nivel mundial y atraviesa todos los tiempos”.
Entre los participantes, varios destacaron el atractivo del idioma y su vínculo inseparable con la cultura. Agustina Belforte, estudiante de mandarín, resaltó su fascinación por los caracteres por su origen en antiguos dibujos, mientras que Maia del Valle valoró la posibilidad de “conocer otra forma de ver el mundo” a través de la escritura. Gabriel Camaro, practicante de Kung Fu, compartió su interés por un país que percibe “en auge y con oportunidades académicas y comerciales”.
Con información de Xinhua.