La ciudad de Buenos Aires cerró este martes en el tradicional Barrio Chino multitudinarias y coloridas celebraciones por el Año Nuevo chino, en una muestra concreta del fortalecimiento de los lazos culturales entre Argentina y China. Miles de vecinos y turistas participaron de jornadas que combinaron música, danzas del dragón y del león, artes marciales, caligrafía y gastronomía típica.

El epicentro fue el Barrio Chino, ubicado en la zona norte de la capital argentina, donde la escuela Lung Chuan deslumbró con sus coreografías tradicionales. Además, los festejos incluyeron espectáculos de tango como símbolo del diálogo cultural entre ambos países.
Carlos Lin, difusor de la cultura china y uno de los organizadores, destacó a la agencia Xinhua que existe “cada vez más interés por las tradiciones milenarias de la nación asiática”. En el marco del Año del Caballo, explicó que este animal “simboliza la recompensa al esfuerzo realizado previamente”, un mensaje que atravesó el espíritu de la celebración.
Los festejos comenzaron el 8 de febrero en la Plaza Parques Nacionales y continuaron el 15 con una competencia de botes dragón en Puerto Madero, donde decenas de equipos participaron de la tradicional carrera sobre el agua. También el Museo Nacional de Arte Oriental organizó una visita guiada sobre los cinco elementos en el pensamiento chino, a cargo de Cecilia Iida, profesora de la Universidad de Buenos Aires.
Los próximos festejos
Las celebraciones ahora se trasladarán al interior del país, con actividades en Tafí Viejo, La Plata y Córdoba. Así, el Año Nuevo chino se consolida como una de las festividades internacionales con mayor convocatoria en Argentina, reflejo de una integración cultural cada vez más profunda entre Buenos Aires y Beijing.















