
Así utiliza China la inteligencia artificial para reconstruir porcelanas imperiales de hace siglos
News ArgenChinaLa inteligencia artificial está transformando también el trabajo de los arqueólogos. En Jingdezhen, ciudad de la provincia china de Jiangxi reconocida desde hace siglos como la "capital de la porcelana", especialistas comenzaron a utilizar esta tecnología para acelerar la restauración de antiguas cerámicas a partir de unos 15.000 fragmentos recuperados en excavaciones arqueológicas. El objetivo es preservar uno de los patrimonios culturales más importantes de China mediante herramientas capaces de reducir tiempos y minimizar los riesgos para las piezas originales.
Jingdezhen acumula más de 1.700 años de tradición cerámica y fue el lugar donde se fabricaron algunas de las porcelanas más refinadas del país, incluidas numerosas piezas destinadas exclusivamente a la corte imperial. Sin embargo, gran parte de ese legado permanece enterrado en antiguos hornos y yacimientos, donde miles de fragmentos se encuentran mezclados en capas de varios metros de profundidad. Hasta ahora, restaurarlos implicaba un trabajo completamente manual: los expertos debían comparar uno por uno aspectos como la forma, la curvatura, el color, la textura y la decoración de cada pieza, un proceso que podía extenderse durante meses o incluso años.

Gracias a sistemas de reconocimiento y procesamiento de imágenes, la inteligencia artificial puede analizar simultáneamente las características de cada fragmento y detectar coincidencias con gran rapidez. Según explicó Weng Yanjun, director del Instituto de Horno Imperial de Jingdezhen, la tecnología se aplica principalmente en la etapa de ensamblaje, considerada la más compleja de todo el proceso de restauración. Aunque la precisión alcanzada ya es elevada, los investigadores continúan perfeccionando el sistema para mejorar aún más sus resultados.
Uno de los proyectos más ambiciosos consiste en reconstruir una vasija imperial de la dinastía Ming, de aproximadamente 75 centímetros de altura y decorada con figuras de dragones. Para ello fueron seleccionados más de cien fragmentos de porcelana. Además del ensamblaje físico, el equipo trabaja en una reconstrucción digital en tres dimensiones que permitirá conocer el aspecto original de la pieza, estudiar su técnica de fabricación y determinar con precisión la ubicación de cada fragmento antes de intervenir sobre el objeto.
La experiencia de Jingdezhen refleja cómo la innovación tecnológica puede convertirse en una aliada de la preservación histórica. En lugar de reemplazar el trabajo de arqueólogos y restauradores, la inteligencia artificial les brinda una herramienta capaz de acelerar las investigaciones, reducir la manipulación de materiales extremadamente frágiles y recuperar piezas que permanecieron fragmentadas durante cientos de años, abriendo una nueva etapa para la conservación del patrimonio cultural de China.
Con información de Descubriendo China.


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