China y la soberanía digital, la IA y la robótica: claves de una jornada académica en Argentina
China avanza a paso firme hacia un modelo tecnológico propio, basado en inteligencia artificial, robótica y autonomía digital. Ese fue el eje central de la jornada “Soberanía digital: robots, chips y plataforma Made in China”, organizada este martes por el Instituto Confucio de la Universidad de Buenos Aires, que reunió a decenas de asistentes interesados en comprender la estrategia global del gigante asiático.
El economista e investigador Sergio Gevatschnaider, a cargo del encuentro, explicó que el objetivo fue ofrecer un panorama claro sobre cómo China está construyendo “su propio camino” en un escenario global marcado por la competencia tecnológica. “China impulsa de manera positiva la soberanía digital integral: hardware, software y datos en plataformas propias”, señaló.
Durante la jornada se analizaron tres pilares clave del desarrollo chino:
- Inteligencia artificial de última generación, con modelos de entrenamiento masivo.
- Expansión de la robótica industrial y de servicios, con fábricas robotizadas que aprenden en ciclos cortos.
- Inversión récord en capacidad de cómputo, infraestructura de datos y producción nacional de semiconductores.
La búsqueda de soberanía digital
Uno de los ejes más destacados fue la apuesta china por reducir dependencias externas mediante un ecosistema tecnológico autónomo.
China está fortaleciendo su industria de robots, chips y equipamiento avanzado, con el fin de asegurar recursos críticos y consolidar su liderazgo global en tecnología. “Este proceso responde a un plan estatal consistente orientado a modernizar la industria y fortalecer la provisión de servicios mediante herramientas digitales”, explicó Gevatschnaider.
El avance también involucra:
- Vehículos conectados y plataformas propias.
- Centros de datos de gran escala.
- Un sistema integrado entre universidades, empresas emergentes y el Estado.
Innovación, planificación y propiedad intelectual
El encuentro resaltó que el modelo chino se apoya en una combinación particular: planificación estatal a largo plazo, fuerte inversión en I+D, ecosistemas de innovación y una creciente producción de propiedad intelectual.
China busca moverse hacia sectores de mayor valor agregado, definiendo estándares tecnológicos globales y consolidando cadenas de suministro propias.
Con información de Xinhua.