El uso de taxis autónomos se expande en China
Luego de años de pruebas, la empresa china Baidu lanzó el año pasado su servicio de taxis sin conductor en Beijing. Desde entonces, el gigante de la tecnología expandió su servicio a Shanghái, Guangzhou y Shenzhen, y ahora añadió al mapa otras dos ciudades: Wuhan y Chongqing.
De esta forma, proporcionará servicios comerciales de “robotaxi”, sin estar presente ningún conductor, en algunas partes de las dos regiones a través de la plataforma de conducción automática Apollo Go de la compañía. Para tranquilidad de los usuarios, la empresa informó que implementará el monitoreo redundante y el manejo paralelo para garantizar la seguridad de los pasajeros.
Desde su lanzamiento en 2020, Apollo Go ya ha operado más de un millón de viajes en 10 ciudades chinas.
"Estos permisos tienen un profundo significado para la industria. Si pensamos en la exploración del espacio, este momento es igual a aterrizar en la luna", afirmó Wei Dong, director de operaciones de seguridad del Grupo de Conducción Inteligente de Baidu, en diálogo con Reuters.
El nuevo taxi que revoluciona la industria
Además, el mes pasado Baidu presentó el Apollo RT6, un taxi totalmente eléctrico y con conducción autónoma de nivel 4 que tiene un coste de producción inferior a los anteriores.
"Esta reducción masiva del coste nos permitirá implementar decenas de miles de vehículos autónomos en toda China. Nos estamos moviendo hacia un futuro en el que tomar un robotaxi costará la mitad de lo que cuesta un taxi hoy", explica Robin Li, cofundador y CEO de Baidu.
Aunque a simple vista el auto pareciera no tener volante, se lo puede hacer aparecer con un botón en caso de necesitarlo. Aunque actualmente las leyes chinas impiden que los coches sin volante circulen por las vías públicas, la intención de Baidu es que su volante desmontable termine por desaparecer.